Advertisement

El daño de Karina a Milei, la noche de furia de Villarruel y la geometría del poder libertario (Por: Pablo Ibañez*)



La hermanísima ganó terreno con el repliegue de Caputo y suma problemas al presidente. La vice en punto de no retorno y un mensaje de alerta: “Peligra el proyecto”. Un mapa del Congreso del 11 de diciembre.  

Una mamushka negra e infinita. Uno sobre otro, Javier Milei acumuló un arsenal de problemas. Dólar inquieto, amateurismo comunicacional y una paliza política, condimentado con un mix de dólares milagrosos, cajas fuertes y valijas escurridizas. Todo junto y en el peor momento del Triángulo de Hierro, la mesa chica libertaria en la que el presidente sienta a su hermana Karina y al operador Santiago Caputo.

¿La interna estalla por la crisis o la crisis se desmadra por la interna? “Es un triángulo isósceles”, aporta un operador karinista. Sugiere un cambio en la geometría del poder libertario, una ruptura del equilibrio. Porque uno de los actores del primer anillo, el “Dandy” Caputo, quedó relegado y ahora gravita menos que los otros dos. Algo es cierto: Milei cedió a la hermanísima todo el manejo del aparato político.

El 52 a 0 en el Senado –más abajo habrá un doble click sobre los 16 ausentes y las 4 abstenciones– en los proyectos de aumento a jubilados y lo que coparticipan parte del Impuesto a los Combustibles y los Adelantos del Tesoro Nacional fueron la coronación de la mala praxis política de Karina que, con letra de los Menem, Martín y “Lule”, aplica una lógica peronista: la única manera de camuflar la debilidad es comportarse como si se fuese todopoderoso. Puede fallar.

“Partido perdido, solo nos quedaba instalar una narrativa para distraer un poco”, dijeron en Casa Rosada cuando ya sabían que los esperaba una paliza en el Senado. Salió Guillermo Francos a hablar de desestabilización, Patricia Bullrich le apuntó a Victoria Villarruel y los trolls libertarios pidieron tanques en las calles. Daniel Parisini, el Gordo Dan, inauguró la línea con los “tanques a la calle” y otros que reportan al ecosistema Karina, en particular Franco Antúnez (@franFijap), propusieron dinamitar el Congreso.

*Pablo Ibañez:Ya casi no se imprimen diarios pero se percibe como un periodista gráfico. Escribió en Ámbito Financiero, Clarín y elDiarioAr pero todavía tipea mal. A veces aparece en la tele. Nunca vivió en CABA. Padre de tres.

Nota completa en: https://cenital.com


Milei contra la razón: del tarot y los evangélicos a Moisés (Por: José Benegas*)



Un rabino lo bendice, evangelistas lo proclaman elegido, empresarios del Opus Dei financian su campaña; y el Presidente invoca a su perro muerto como guía espiritual. Todas estas magias coinciden en derribar el pensamiento libre de dogmas, lo único capaz de limitar el poder.

¿En qué se parecen un templo evangélico que cobra diezmos a la gente pobre, el Opus Dei, la Iglesia católica en su versión más recalcitrante, el judaísmo ortodoxo, hablar con perros muertos, tirar las cartas o venerar a un político? ¿Y qué significa que todos esos sistemas de creencias —que durante siglos se odiaron entre sí— hoy convivan sin conflicto en un sincretismo político autoritario llamado nueva derecha? La misma semana en la que Javier Milei declara que la investigación científica es poco menos que una charlatanería, propone intervenir el CONICET para decidir qué se investiga y qué no, proclama que la fe es el secreto del éxito de Occidente, el único principio que puede organizar la sociedad.

El liberalismo, que en este movimiento es una mera coartada útil, desde el vamos definió la libertad política como el alejamiento de la fe del poder temporal, el dominio secular que impidiera que hablando de Dios se utilizara la espada. Ahora Milei —y toda su constelación ideológica, que va de Trump a Bolsonaro, pasando por Orbán o Meloni— quieren colocar la fe por encima del Estado.

Esta es la primera clave: el odio al Estado que predican no es un odio al Estado opresor, sino al Estado secular. Al Estado legalizado que priva a la fe de su poder político. Por eso el anarcocapitalismo mileísta no busca anarquía como paraíso libertario, busca menos legalidad, menos objetividad, menos obstáculos para el dominio absoluto del iluminado. El anti-estado en Milei pretende restablecer otra forma de dominio sin límites. A la vez tampoco se trata esto de un apego a tradiciones. En primer lugar porque habría que elegir una del amplio cajón de creencias y supersticiones de Milei y sus equivalentes en otros países, pero que en él se dan especialmente mezcladas. Porque la tradición también implica una forma objetiva de orden y al iluminado no le conviene.

En ese sentido, el carácter anti orden del León que lo sabe todo está claramente explicado por Max Weber: "La dominación burocrática es específicamente racional en el sentido de su vinculación a reglas discursivamente analizables; la carismática es específicamente irracional en el sentido de su extrañeza a toda regla. La dominación tradicional está ligada a los precedentes del pasado y en cuanto tal igualmente orientada por normas; la carismática subvierte el pasado (dentro de su esfera) y es en este sentido específicamente revolucionaria."

Por eso se malinterpreta este fenómeno cuando se lo asocia sin más a categorías del siglo XX. Esto no es un liberalismo extremo, ni conservadurismo sin más. Es un nuevo sincretismo anti moderno que en sus formas es fascista, donde la fe deja de ser religión trascendente para volverse un instrumento puramente terrenal, al servicio del líder.

Basta ver el propio collage argentino: un rabino ortodoxo bendiciendo a Milei; pastores evangelistas que lo proclaman elegido; empresarios católicos del Opus Dei financiando su campaña; y la ceremonia macabra en la que el presidente blande una motosierra rodeado de cadenas, invocando a su perro muerto Conan como guía espiritual. Ninguna de estas magias es coherente con las otras. Pero todas coinciden en derribar el pensamiento libre de dogmas, que es lo único capaz de limitar el poder.

Porque la modernidad democrática —la constitución, el rule of law, la república, la filosofía secular, la ciencia— descansa en una premisa: la realidad es asequible por la razón, no por revelación. Al liberarnos de la revelación, nos liberamos de los iluminados. No la diosa Razón de los jacobinos, sino la observación de la realidad sin catecismos, que le da sentido a la igualdad ante la ley, al gobierno de reglas generales y a todos los avances de la libertad personal que han sido resistidos del Dios que los atormenta..

Cuando eso se quiebra, quedamos a merced de salvadores. Ya no podemos ver ni saber por nosotros mismos. Algunos tienen la conexión y nos liberan de demonios, al resto nos queda creer y venerar. Ellos administran quién es el demonio, en general los que dudan. Todos recordamos la frase de Aldo Rico: “La duda es la jactancia de los intelectuales”. Reactualizada por el Rozitchner, el nuevo intelectual orgánico de las fuerzas del cielo cuando declaró al pensamiento crítico como la perdición.

Cuando la realidad no es para nosotros, sino para los que la ven, ya no hay periodismo que nos cuente lo que pasa. Ya no hay ciencia que explique por qué nos sujetamos a géneros, ni tribunales que revelen la pedofilia en templos y familias. Mucho menos algo a educar sobre el sexo, si está todo en los libros sagrados. Todo eso pasa a ser “comunismo”. Todo lo mágico, irracional y dogmático, en cambio, es anticomunismo y, por lo tanto, libertad. Comunismo no tiene nada que ver con conceptos del siglo XX, sino que es simplemente el mal.

Es también libertad para que el racista no sea molestado con correcciones políticas. Libertad para que la agresión sea solo una forma de expresión. Libertad para que el gobierno de “vueltos”. Libertad para que Cristo sea presentado, no como predicador de amor, sino como el garante de odios y desigualdades.

No es religión este sincretismo. No es un camino al cielo. Milei, al declarar que representa “las fuerzas del cielo”, no nos quiere buenos: nos quiere obedientes. Porque él habla por el Uno, y quien le contradiga habla desde el infierno. Como enseñó Ayn Rand, autora a la que sus seguidores han mancillado, cuando renunciamos al escrutinio racional, solo nos queda la fe ciega en hombres providenciales.

Por eso la religión, aunque parezca paradógico, en este fascismo religioso tiene menos importancia que el propio liberalismo: no interesa una doctrina, nada más la obediencia. Da igual si la fe es en un rabino, un pastor, un tarot o un perro muerto, mientras destruya la frontera laica que sustenta la democracia liberal moderna, mientras desarme la república y santifique al líder. Importa que apague la razón, para que no quede ninguna forma de seguridad que no sea el sometimiento.

*José Benegas / Noticias

Son los dólares, Milei (Por: David Cufré*)



Por qué sube el riesgo país si hay superávit fiscal. Brasil, Chile, Uruguay, Perú y Colombia tienen peores números fiscales que Argentina, pero la superan ampliamente en reservas acumuladas en el Banco Central. En consecuencia, el riesgo país entre ellos va desde 86 a 350 puntos, mientras el argentino ya llegó a 700. La presión cambiaria sigue en aumento y el Gobierno no la ve.

Enceguecido con la motosierra, el Gobierno sigue amputando gastos en prestaciones elementales para el Estado, como el mantenimiento de rutas o el hospital de niños, sin advertir que semejantes sacrificios no alcanzan para torcer el rumbo del riesgo país, que se consolida en un nuevo piso de 700 puntos, en un escenario de tensiones en aumento.

Argentina sobrecumplió la meta fiscal con el FMI y supera a otros países de la región en este aspecto por amplio margen. El superávit primario acumulado en la primera mitad del año fue equivalente a 0,8 puntos del PIB, cuando Chile, por ejemplo, arrastra un déficit de -2,9 puntos desde 2024 que no consigue reducir. Sin embargo, el riesgo soberano allí es de 118 puntos.

El intríngulis se repite con Perú. El Gobierno se esfuerza por comprimir el déficit fiscal de este año a una meta de -2 puntos del PIB, aunque las estimaciones de mercado lo ubican más cerca del -3. El riesgo país, aun así, es de 154 puntos, todavía menos que los 157 de principios de año.

En Uruguay es peor. El déficit fiscal es de -3,7 puntos del PIB hasta mayo, pero el riesgo país alcanza apenas a 86 puntos y es el menor de América latina.

En Brasil, en mayo hubo un rojo fiscal primario furioso, de -7.5 puntos del PIB acumulado en los últimos doce meses, contra un riesgo país de 214 puntos, cuando el año empezó con 246.

Finalmente, Colombia tiene un déficit fiscal de -2,8 por ciento del PIB, aunque las estimaciones del mercado aseguran que el año terminará muchísimo peor, con un desequilibrio de entre -6 y -7 puntos en materia fiscal. Pero el riesgo país se movió solo de 330 a 350 puntos en lo que va de 2025. 

Reservas

La otra gran diferencia entre Argentina y esos países es el nivel de reservas en el Banco Central. Perú dispone de dólares por el equivalente al 26 por ciento de su PIB, seguido por Uruguay, con 22,5;  Brasil, con 18; Colombia, con 14, y Chile, con 12. En Argentina las reservas en manos de la autoridad monetaria representan apenas el 4 por ciento del PIB. 

Es un poder de fuego mucho más acotado para defender la paridad cambiaria, entre otras cuestiones a considerar. Para colmo, la economía nacional es bimonetaria, con lo cual aumenta la demanda de divisas de manera considerable para compras, consumos y atesoramiento en comparación con aquellos países, que resuelven esas operaciones o ahorran en moneda nacional.

Para los financistas, el nivel de reservas es fundamental para determinar la prima de riesgo, porque es lo que garantiza la capacidad de repago de la deuda que asuma el país en moneda dura. A más riesgo de default, más riesgo país, lo que implica que hay que asumir tasas de interés más altas para obtener financiamiento. 

Argentina, después de que Luis Caputo y Federico Sturzenegger la endeudaron en 45 mil millones de dólares con el FMI y en más de 100 mil millones con inversores privados durante el gobierno de Mauricio Macri, y ahora estiraron esos compromisos en 20 mil millones con el Fondo Monetario y otro tanto con otros organismos internacionales e inversores privados, es visualizada como una plaza de riesgo alto.

Historia repetida

"La experiencia internacional y la experiencia histórica de la propia Argentina reflejan que la baja del riesgo país está mucho más relacionada con la robustez de las reservas internacionales, y la sostenibilidad de la dinámica de las cuentas externas, que con el equilibrio del frente fiscal", resume la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) lo que Milei y Caputo no quieren o no pueden ver.

"Sin ir más lejos -refuerza FIDE-, el momento en que más cayó el riesgo país durante el mandato de la actual gestión fue cuando existía superávit de cuenta corriente, un tipo de cambio competitivo y el Banco Central compraba divisas. Cuando estas variables se revirtieron, el riesgo país se estancó o incluso subió, pese al inamovible compromiso con el superávit fiscal".

La cuenta corriente ya no es superavitaria sino que acumula doce meses consecutivos con desequilibrios, que para colmo son cada vez más grandes, y eso se traslada al riesgo país. El atraso del tipo de cambio se evidencia en el boom de turistas argentinos por el exterior y en la explosión de importaciones de bienes de consumo, y el Banco Central en lugar de alcanzar los 50.000 millones de dólares de reservas brutas que Milei había proyectado para fines de mayo cuando se anunció el acuerdo con el FMI, ahora están 39.052 millones.

¿Otra devaluación?

"La opción del Gobierno por sacrificar la acumulación de reservas en aras de mantener lo más bajo posible el tipo de cambio se evidencia crecientemente inconsistente con la posibilidad de acceder a los mercados internacionales de crédito", apunta FIDE. 

El grave problema con esa situación es que el Gobierno será incapaz de evitar una reestructuración de la deuda en 2026 si no accede al financiamiento externo. El año que viene debe cumplir con compromisos de capital e intereses por 19.000 millones de dólares, y en 2027 la cifra se estira a 20.000 millones, con un cronograma incluso más pesado para los años siguientes.

"La resistencia a la baja que exhibe nuestra prima de riesgo país no es ajena a las luces de alerta cada vez más nítidas que se prenden en torno a la dinámica poco sostenible del sector externo", insiste el documento. "Esta fragilidad -completa- está en el centro de la incertidumbre que reina en el mercado acerca del futuro de la estrategia oficial".

Por último, el documento señala que la apuesta del Gobierno es mantener el actual esquema cambiario hasta las elecciones de octubre, aun a costa de ampliar los desequilibrios. Pero "las presiones cambiarias se acrecentarán de la mano del déficit que se proyecta en la cuenta corriente del sector privado y de las demandas por dolarización de carteras. Cómo lidiará la conducción económica con esas tensiones no está claro aún: ¿habilitará el deslizamiento del tipo de cambio? ¿intervendrá directamente en el mercado de cambios? ¿ambas?", indica FIDE.

Son interrogantes que Milei y Caputo no responden, mientras se aferran al libreto gastado del superávit fiscal en pesos, cuando el inconveniente principal es el de los dólares que se van y el Banco Central no puede acumular.

*Periodista de Página. En la 750 con Diego Brancatelli. Con Claudio Zlotnik en De haberlo sabido, sábados de 10 a 12 en la 750

 

Rosatti, el killer (Por: Reynaldo Sietecase*)



El hombre que terminó con la carrera electoral de Cristina Kirchner alguna vez militó en el peronismo. Podría señalarse como una paradoja, pero tal operación es imposible. 

Es cierto que Horacio Rosatti ocupó varios cargos en la gobernación santafesina por el Partido Justicialista y que en 1995 fue elegido intendente de la ciudad de Santa Fe por el mismo partido. Es cierto que llegó a ser Procurador del Tesoro y Ministro de Justicia en la gestión de Néstor Kirchner, pero es difícil ubicarlo dentro algún partido que no sea el de su propia ambición.

Rosatti es una suerte de Frankestein jurídico. Su relación con el operador judicial de Mauricio Macri, el huidizo Fabián Pepín Rodríguez Simón lo llevó a aceptar ser nombrado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación por decreto, su primer gran defección habiéndose especializado en derecho constitucional. Luego cuando el escándalo de las designaciones (lo otra fue la de Carlos Rosenkrantz) el Senado los avaló. Parecía un ingreso equlibrado: dos juristas, uno vinculado a un partido popular y otro ex abogado de las grandes corporaciones. Al poco tiempo, por sus fallos y omisiones, pudo comprobarse que ambos respondían a las mismas lógicas. Ambos eran hijos del matrimonio entre el Poder Económico y la Familia Judicial.

Me incluyo en la lista de los decepcionados, los que pensamos a Rosatti como un jurista, independiente, inteligente y sensible. Su transformación es una de las más extraordinarias que pude ver en toda mi carrera periodística. La segunda señal de su voracidad quedó, otra vez, en evidencia cuando se votó a sí mismo para llegar a la presidencia del Alto Tribunal.

El tercer aviso de su metamorfosis quedó firmado. Fue uno de los tres votos que consagraron el 2 por 1 que favorecía a represores. Los otros dos jueces que votaron la medida fueron Rosenkrantz y Elena Highton de Nolasco. El repudio masivo de la ciudadanía, que le impidió incluso dar una charla en Santa Fe, lo hizo dar marcha atrás.

El cuarto escalón fue su llegada al Consejo de la Magistratura. Con una argucia, aprovechó la demora del Congreso en sancionar una nueva ley, logró quedarse con la Presidencia del organismo que estudia el accionar de los jueces. Se convirtió así en juez y parte. Bajo su liderazgo el Consejo de la Magistratura prácticamente no funcionó. La última medalla fue impedir que se analice la conducta de los jueces federales que recibieron dádivas del grupo Clarín en forma de viaje al enclave turístico en Lago Escondido. Sobre ese escándalo, que revela el nivel de connivencia entre el llamado Círculo Rojo y los jueces, jamás dijo una palabra.

Del dirigente justicialista con valores y convicciones, del constitucionalista que alguna vez encarnó y defendió valores republicanos, hace rato que no queda nada. Este martes pasado culminó su faena apurando una decisión que modificó el escenario electoral. Es imposible no aceptar que durante el kirchnerismo hubo corrupción, pero el fallo salió en tiempo récord y a pedido. Mientras tanto la Corte duerme las causas que involucran a empresarios, a dirigentes macristas, los reclamos de jubilados o la constitucionalidad del Decreto 70/2023.

Horacio Rosatti cumplió su sueño: pasará a la historia. El tema es cómo.

*Periodista, escritor, cazador de historias… Así es Reynaldo Sietecase, bloguero exclusivo de Periodismo.com.

Neblina mental . Los insólitos "milagros" del Gobierno (Por: Luis Bruschtein*)

 


Con la economía en crisis y pocos resultados palpables, la estructura de poder de Javier Milei se resquebraja, como sucedió en el Senado donde no pudo acordar con los gobernadores afines.

Desde el “no fui por la neblina”, hasta el hurto de fusibles del tablero del Senado, más tuiteros empleados por el gobierno pidiendo que “saquen los tanques a la calle” y que “dinamiten el Congreso”, todo fue mugriento y tosco. Fantino y JP Morgan empezaron la escalada que aisló al gobierno en sus limitaciones y vilezas destinadas a ahogar a las provincias, saquear a los jubilados y abandonar a enfermos, discapacitados y a víctimas de la tragedia de Bahía Blanca.

Javier Milei decidió no concurrir al acto central por el 9 de Julio en Tucumán cuando se enteró que no irían los gobernadores. Pero como no podía confesarlo, dijo que no iba por la neblina. Hizo un día espectacular y para que se notara más, la vicepresidenta se tomó un avión y llegó con pleno sol.

Victoria Villarruel puso en evidencia a Milei —quien la considera una “traidora”— y puso en un aprieto al ubicuo gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, interesado en reclamar lo que incumplió el gobierno nacional, pero poco dispuesto a intervenir en la interna entre el presidente y su vice.

Lejos quedó la imagen de la doble fila de gobernadores serviciales que recibió a Milei en la Casa Histórica de Tucumán el año pasado. Le votaron poderes especiales, una inconstitucional ley bases y el RIGI que entrega riquezas. A cambio recibieron promesas de financiamientos e inversiones que nunca llegaron.

La rebelión de los gobernadores un año después de aquel acto de sumisión demostró la explosión de la crisis en sus provincias con descalabros en las economías regionales, en las rutas, la educación o la seguridad. Pero también fue un indicio de que las expectativas de la sociedad en el gobierno se redujeron con respecto al 2024.

Tras ganar las elecciones, las expectativas de la sociedad en el gobierno de Milei crecieron más que los votos con los que había ganado. Los gobernadores miden esos climas y por eso se sumaron al circo del año pasado. Ahora le dijeron que sin ellos no puede ganar porque esas ilusiones están a la baja.

Pero, horror, los gobernadores radicales y del PRO iban a coincidir con sus colegas del kirchnerismo, que resistieron desde el primer día el saqueo a los jubilados y la crueldad de desfinanciar el sistema de atención a la discapacidad o abandonar a las víctimas de tragedias como la de Bahía Blanca.

El acuerdo era dar quórum para iniciar la sesión. Los senadores kirchneristas informaron que además de la devolución de los ATN y de lo que les corresponde del impuesto a las naftas, iban a plantear el aumento a los jubilados, la declaración de emergencia en discapacidad y el rechazo del veto presidencial a la asistencia de las víctimas en Bahía Blanca. La noche previa, los gobernadores radicales y los del PRO dijeron que solamente aprobarían la devolución de los fondos a las provincias.

Como los puntos que le interesaban a estos gobernadores quedaron al final de la agenda porque serían tratados sobre tablas, sin pasar por comisión, los senadores que les respondían se quedaron hasta el final y algunos de ellos, incluso, votaron junto al kirchnerismo los temas sobre Bahía Blanca, jubilaciones y discapacidad.

Este gobierno jugó al borde del precipicio desde que asumió. Zafó al principio con una devaluación que demolió salarios, después con un blanqueo exitoso y luego con la ayuda esclavizante del FMI. El plan libertario fue: sufrimiento en los dos primeros años, con ajustes a fondo y después dos años para recibir los beneficios de la exportación de petróleo, gas, litio y otros minerales.

Por eso hubo un enfoque triunfalista —también mesiánico— de la política. En ese cálculo, el desgaste de las alianzas en estos dos años se recuperaría como fuerza propia en los dos últimos. Esta visión de un país colonizado masivamente por las banderas libertarias estuvo arraigada en la estrategia de Karina y los Menem. Despreciaron las alianzas con otras fuerzas y presentaron listas propias incluso en las provincias que tienen gobernadores cercanos.

El negociador con los mandatarios opoficialistas fue el jefe de Gabinete Guillermo Francos, que tiene muy poca capacidad de decisión en el gobierno nacional. Prometió mucho y no cumplió casi nada. Si quiere reabrir la negociación tendrá que mostrar antes que puede cumplir sus promesas. El negociador de fondo era en realidad Santiago Caputo. Pero en los armados territoriales de Karina y los Menem quedaron fuera las “fuerzas del cielo”, seguidores de Caputo. En esa puja, Caputo terminó desplazado y eso también se reflejó en los últimos días en la poca llegada a los gobernadores.

Pero la base de la crisis no está en la visión mesiánica de la política, sino en el programa económico sobre la cual se basó. Un día antes de que cayeran las facultades especiales que le otorgaron muchos de esos gobernadores que ahora le reclaman, Milei y su ministro Federico Sturzenegger desmantelaron cinco hospitales nacionales, el INTI y el INTA, las fundaciones para combatir el cáncer y la hemofilia, Vialidad Nacional, la Agencia de Seguridad Vial y otros organismos estatales.

Lo único que funcionó ha sido la destrucción porque después de un año de aplicación del RIGI no se produjeron movimientos importantes en las explotaciones mineras. Y los réditos del petróleo y el gas se limitan a los que dejó el kirchnerismo con la nacionalización de YPF, Vaca Muerta y los gasoductos. No hay reactivación de la economía, por el contrario numerosas corporaciones anunciaron su retirada y el consumo sigue a la baja. El flanco financiero está siempre a punto de explotar.

Los cinco funcionarios que manejan las finanzas del país, empezando por el ministro Luis Caputo, tienen domicilio en Nueva York, y han sido empleados de fondos de inversión que tienen influencia concreta sobre el JP Morgan. Por eso la salida de esta banca del carry trade fue una luz roja. Es muy fuerte que una institución que tiene tanta cercanía con estos funcionarios no pueda garantizar que siga la fiesta. Lo que dijo el JP Morgan fue que se llegó a un límite donde son más grandes los riesgos que los beneficios.

En el plano de la política, los resultados que obtuvo hasta ahora La Libertad Avanza en las elecciones no fueron malos pero tampoco muy buenos y están lejos de lo que necesitan y de lo que esperaban según la visión mesiánica que los guía.

El Mesías, o quien se crea tal, podrá esperar un milagro. Pero el resquebrajamiento de los mecanismos que administraban las decisiones en el mileísmo es un síntoma de la economía. El Mesías ni siquiera pudo operar el milagro de apagar el tablero del Senado para evitar las votaciones desfavorables. Tiene que haber un pícaro que meta la mano. Siempre hay un pícaro cuando alguien se cree el Mesías.


*Periodista y subdirector de Página/12. 

Una crisis triple expone a Milei al default político (Por: Pablo Ibañez*)



Por impericia, agravó los frentes político, legislativo y económico. ¿Cuánto impacta el repliegue de Santiago Caputo? La vocería de Fantino, el mapa electoral en PBA y la rebeldía de los gobernadores.

Entre el amateurismo y la fatiga de su método extremo, Javier Milei construyó una crisis. Un mes atrás, en ningún radar aparecía que a esta altura del año pudieran presentarse las tormentas que, en tres frentes, amenazan al Gobierno. No sólo el libertario se enfrenta a la peor semana legislativa sino que puede, además, convertirse en una raid tremendo para la economía y preconizar una mala noticia política.

Fue todo mala praxis y amateurismo dejar que se geste, y luego se espiralice, el pacto de los gobernadores para llevar al Senado dos proyectos que, de aprobarse, más que daño fiscal le producirá un shock político: por primera vez, quizá como no haya antecedentes en la historia argentina, los 24 jefes territoriales se ponen de acuerdo para votar una ley contra la voluntad de la Casa Rosada.

Este jueves, a las 14, si hay 37 senadores para juntar el quórum, Victoria Villaruel prometió sentarse a presidir la sesión. Puede ser una catástrofe para Milei. “Estamos tratando de que no sea el desastre que va a ser”, confió a Cenital un operador que habla con los gobernadores. “Va a ser una paliza”, anticiparon desde una provincia que, en general, ha sido colaborativa con los proyectos de la Casa Rosada.

Zona de desastre

Las tensiones entre los sectores opositores pueden operar a favor de Milei y, en una cadena perfecta de sucesos, evitar que se vote. Pero es probable que se apruebe todo: siete proyectos, dos de los gobernadores por Impuestos a los Combustibles y ATE, dos previsionales –aumento del 7,2% para todas las jubilaciones y subir el bono de 70 a 120 mil pesos–, más la reapertura de la moratoria, la Emergencia en Discapacidad, el rechazo al veto a la ley de asistencia por la catástrofe climática de Bahía Blanca y un proyecto de defensa de YPF.

Las 24-J, veinticuatro jurisdicciones, fueron todo lo criteriosas que no fue el Gobierno: al final, los proyectos que enviaron al Senado casi no tienen impacto fiscal. “Son migajas, pero es un mensaje político”, confió un gobernador a Cenital. Se trata de menos de 1 billón de pesos en el año. El 1% del presupuesto anual. En lo que falta del 2025, equivale a 0,11% del PBI. El mismo reclamo pudo ser mortal. Bajaron el tono hasta volverlo casi inocuo.

Hasta anoche hubo gestiones –y seguramente habrá durante todo el jueves– para evitar la sesión. Hubo una en particular: tratar de que Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, retire a su senador, Guillermo Andrada, que integra el interbloque peronista. Sin ese voto, estaría en riesgo el número mágico de los 37. Pero todo está abierto: la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos “Camau” Espínola dijeron que darían quórum. ¿Qué cambió? Arrancó la temporada electoral y Milei choca con el cordobesismo y Karina Milei excluyó de su armado a Camau en Corrientes. Una cadena de disfavores. Habrá que ver.

Un detalle: Martín Llaryora salió a jugar fuerte, a través de su ministro Manuel Fernando Calvo, para exponer a Luis Juez, senador electo por el PRO que ahora frecuenta Olivos, que anticipó que los proyectos de los gobernadores son “un acto de desestabilización institucional imposible de no señalar”. A su entorno Juez le dijo que “si se junta una mayoría el tema impositivo va a ser una anécdota ante la posibilidad que hace mucho viene buscando los desestabilizadores de siempre”. Llaryora, de rebote, expone además a la senadora Cármen Álvarez Guerrero, que entró por el PRO, responde a Patricia Bullrich y se convirtió en una libertaria pura y dura.

Efecto San José 1111

La impericia, y una manifiesta incapacidad le impidió a Milei evitar que la Corte Suprema acelere la condena contra Cristina Kirchner, hecho que fue determinante para que, a la medianoche del miércoles, sellen un acuerdo no sólo dos tribus hostiles –como La Cámpora de Máximo Kirchner y el sector de Axel Kicillof– sino que además se sumen silvestres y nómadas como las de Guillermo Moreno y Juan Grabois.

Es contrafáctico, pero esa unidad panperonista hubiese sido mucho más compleja sin la prisión de CFK. De manera indirecta, Milei fue el artífice de ese armado cuando, como ya se contó en Cenital, había una apuesta a que escale a un punto sin retorno la pelea Cristina-Kicillof y eso sea funcional para la Casa Rosada. No ocurrió. Cristina siguió, desde San José 1111, las negociaciones e intervino hasta en la definición de la marca electoral que será “Fuerza Patria”.

El armado del frente Somos Buenos Aires es, a simple vista, otra mala noticia. En La Libertad Avanza (LLA) esperaban que hubiera muchas y dispersas expresiones de centro y, finalmente, entre enfrentados a Milei y despreciados por Milei se armó una sola tercera vía. La UCR, a la que el armado libertario ignoró, Hacemos de Juan Schiaretti, Para Adelante de Facundo Manes, la CC de Elisa Carrió, el Partido del Diálogo de Emilio Monzó, el socialismo de Mónica Fein y el GEN de Margarita Stolbizer armaron un bloque que sumó, además, a intendentes.

La novedad extra fue la incorporación de jefes territoriales como Julio Zamora (Tigre) –puede, además, plegarse Fernando Gray de Esteban Echeverría– y libertarios desplazados como Joaquín De la Torre, que controla San Miguel, a través de Jaime Méndez, a quien quiso postular como candidato a senador para que otro De la Torre, su hermano Pablo, quede al frente del municipio. Méndez le dijo que no. Queda abierta una negociación con el excomisario de Chivilcoy, Guillermo Britos, un multipolar que habla con Schiaretti, Kicillof y hace poco recibió con honores a Victoria Villarruel.

LLA pactó con un PRO disminuido que quedó roto por todos lados, al punto que cuentan un entrevero entre Cristian Ritondo y María Eugenia Vidal. Destrató, además, a la UCR, convencido de que no le aporta nada. Habrá, al margen de la boleta de LLA, dos armados libertarios: uno del MID que se llamará Potencia BA –que llevará como candidata a María Eugenia Talerico–, una suerte de ex PRO, y otro de exlibertarios, encabezados por Carlos Kikuchi. Es incierto qué pueden capturar estas versiones blue, igual de incierto es a quién le quita votos la tercera vía.

El tifón Alejandro

Entre todo ese minué de conflictos y tropiezos, ocurrió algo más: un extraño, y peligroso episodio, que protagonizó el animador Alejandro Fantino al decir, citando al ministro Luis “Toto” Caputo que se vienen meses turbulentos para la economía –con detalles como un dólar en el techo de la banda, es decir $1450, razonamiento que claramente lo excede y solo pueden ser la repetición de lo que le dijo Caputo–, lo que obligó a Caputo a tuitear y luego a romper su feriado para ir a hablar al programa de Luis Majul.

Caputo confirmó que habló con Fantino. Fantino posteó un video que dice, con más detalles e hipérboles, lo mismo que decía el video editado que circuló más temprano, el que desató la tormenta. Todo el Gobierno tuvo que salir a tratar de apagar una potencial crisis.

Este jueves, cuando abran los mercados, se verá si el tifón Alejandro se desata sobre la frágil economía argentina, que viene de varios días con el dólar inquieto. La noche del miércoles, el periodista Juan Pablo Marino, rastreó el comportamiento del dólar crypto, y registró que operaba con una tendencia levemente alcista.

En Economía decían el miércoles que Fantino dijo lo contrario a lo que le explicó, en la charla privada, Caputo. Pero el animador hizo lo que hizo para darle una mano al Gobierno y terminó generando una crisis cuyo efecto está por verse. En medio, se produce una curiosidad: Santiago Caputo, el operador todoterreno que suele asistir a Milei en los momentos más delicados, ensaya una especie de repliegue. Mandó a avisar que no participa del cierre de listas ni del armado electoral.

Puede tener que ver con el valijas-gate pero, en general, estos hechos no lo han alterado al gurú. Responde, coinciden las fuentes libertarias, a que está en su peor momento la relación con Karina Milei y, en año electoral, la hermanísima está decidida a hacer valer la lapicera para imponer su estrategia y sus candidatos. Caputo mira de lejos. Intervino, con sigilo, para tratar de apagar la rebelión de los gobernadores que tiene, en su matriz, dos derivadas: la falta de respuestas del Gobierno y la avanzada de Karina, con los Menem (Martín y Eduardo “Lule”) como escuderos, para armar en los territorios aunque eso moleste a gobernadores aliados.

*CENITAL / Pablo Ibañez: Ya casi no se imprimen diarios pero se percibe como un periodista gráfico. Escribió en Ámbito Financiero, Clarín y elDiarioAr pero todavía tipea mal. A veces aparece en la tele. Nunca vivió en CABA. Padre de tres.

 
© Notas de Opinión.