ASALTO A LA ARGENTINA 3ª parte (Por Dr. Hector Pomini*) - Notas de Opinión

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martes, 5 de abril de 2022

ASALTO A LA ARGENTINA 3ª parte (Por Dr. Hector Pomini*)

 


“Y dijo Judas Iscariote, el que le había de entregar: ¿por qué no fue este perfume vendido por 300 denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella”. Juan (12: 4 – 6)

El beso de Judas (la traición de Menem y Duhalde). La asunción adelantada del binomio ganador de las elecciones de 1989, fue nada más que el comienzo de otra estafa. El engaño muy fogoneado por el establishment, puso en el poder a un taimado, inescrupoloso y amoral político. Siempre con el latiguillo de “la revolución productiva y el salariazo” que iba a “pulverizar a la desocupación”; luego de un período de cambios de ministros de economía, ungió a Mingo Cavallo como el ejecutor de una política destructiva de la industria local. Una a una las empresas estatales fueron destruidas y/o vendidas a precio vil, Incluida YPF, creada durante el gobierno de Yrigoyen en 1922. Empresa estatal que era la única forma de luchar contra los trust petroleros foráneos, según el Gral. Enrique Mosconi. Solo fueron afectadas las areas que producían ingresos al Estado; y que permitían disponer de bienes, servicios, además de los recursos naturales.  Si observamos, veremos que todas las empresas incorporadas al patrimonio nacional durante la Segunda Guerra Mundial o en la inmediata postguerra, fueron apropiadas en concepto de pago de deudas contraidas con Argentina, éstas, fueron restituidas a sus antiguos dueños, volvieron a ser inglesas sin pagar absolutamente NADA. “La mejor forma de privatizar, es regalar”, dijo el ex Ministro de Economía Roberto Aleman en 1982, y eso significaba la continuación del Proceso en 1989. Los Acuerdos de Madrid convalidados por Mingo Cavallo y firmados a libro cerrado por Eduardo Menem –miembro del clan traidor a la Patria- saldó en parte la Guerra perdida de Malvinas. Sometiendo a todo el comercio y a las FFAA a la supervisión del Reino Unido. La paridad UN PESO igual a UN DOLAR, fue el golpe de gracia a la industria nacional. Aunque las indemnizaciones por despido sirvieron para “vivir” durante poco más de dos años, vinieron luego, la desocupación y la miseria creciente. 
FUERON DESAPARECIDAS 108.000 INDUSTRIAS MANUFACTURERAS. ¿Se acuerda ciudadano cuando le preguntaron al riojano traidor “¿por qué no había dicho lo que iba a hacer”? y él contestó: “Si lo decía no me votaban”

Adios al mar y a los ríos. Tanto la Empresa Líneas Marítimas Argentinas, Flota Fluvial, como la Flota Petrolera de YPF fueron desguazadas, perdiendo el ingreso a las arcas del Estado Nacional unos u$s 6000 a 7000 milones anuales en concepto de fletes y el agravante de no poder disponer medios de transporte que llevaran a cualquier parte del mundo los bienes producidos en el país. Y algo más: la pérdida de mano de obra especializada. 

Ferrocarriles. Con el argumento de que se perdían u$s 1 millón por día, se vieron cerrados ramales que totalizaban unos 37.000 km activos; se hizo realidad la frase: “Ramal que para, ramal que cierra”, siempre en complicidad de algunos conspícuos dirigentes sindicales. La red se reduzo apenas a unos 6000 km. La consecuencia fue la desaparición de pueblos enteros de la campaña, cuyo único medio de comunicación y de transporte era el Ferrocarril. 

Aerolíneas Argentinas. Fue privatizada, arguyendo que era deficitaria, cuando la realidad mundial es, que todas las aerolíneas del mundo dan pérdida, pero son subvencionadas dada la importancia estratégica y comercial.  Con ella, la comunicación con lugares lejanos e inaccesibles fue realidad, remarcando la presencia soberana del Estado Nacional en todo el territorio; algo que no se puede medir solo en pesos, según la lógica feniciocomercial. (Macri quiere hacer hoy lo mismo que hizo Menem).

La educación. Los programas de educación, fueron reemplazados por un modelo español que había fracasado. Desaparecieron en esencia las Escuelas Industriales que habían florecido en el primer gobierno justicialista, tanto como el magisterio y el comercial. El reemplazo fue el “polimodal”, o sea “algo que no servía para nada”.  El Estado Nacional ya no tiene escuelas que dependan de él. Todo eso para someter y reverdecer a la semicolonia del Reino Unido llamada: Argentina.

La Alianza con Chupete. Luego del “veranito” del “uno a uno” y el fin de las indemnizaciones, el país cada vez producía menos. Solo el campo hacía sus negocios. Habíamos vuelto a la época del Centenario, cuando el país solo exportaba reses, granos, y alguna otra materia prima. Un país no puede hacerse rico produciendo solo eso, aunque tenga el 6° PBI del mundo. No teníamos industria pesada (hierro, carbón y petróleo). El mejor ejemplo para demostrarlo es el Reino Unido. Fue proteccionista hasta que llegó a ser productor en masa de manufacturas, entonces, se hizo librecambista, es decir vendía caro (manufacturas) y compraba barato (granos, reses y materia prima), además de manejar los bancos y el crédito de las colonias y semicolonias, tal nuestro caso. A de la Rúa le faltó la sagacidad que el taimado presidente anterior tenía. Cuando las papas quemaban llamó a Mingo, que instaló el corralito, lo cual provocó su caída.

Pregunta: ¿entendió ciudadano ahora todo lo que había que hacer para traicionar y someter a la Patria? ¿Se dio cuenta quienes han sido los traidores? ¿comprende ud el deseo de las corporaciones? Si no es así, relea el artículo; pero si no lo quiere entender, es otra cosa. Recuerde ud: “en el pecado tendrá su penitencia”. ¿o no?

*Dr. H. L. Pomini - 04-04-22

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